Inspirar a nuestros y nuestras estudiantes para que sean felices y prósperos en un planeta que incluya a todos y todas, donde se respeten todos los elementos de la creación. Nuestro sueño es formar personas llenas de humanidad, capaces de vivir con los otros, teniendo como modelo a Cristo.

Ser corresponsable con la familia en la construcción de una propuesta educativa que releve, mediante el camino del Evangelio, la excelencia académica, la inclusión y la participación en un ambiente de sana convivencia escolar, que permita a nuestros y nuestras estudiantes, desde lo humano, transformar la sociedad.

  • Un sentido de familia que invita a apreciar el valor formativo de los vínculos interpersonales, generar sentido de pertenencia, orientar la convivencia escolar y especialmente fortalecer la corresponsabilidad educativa con las familias.
  • Una opción por la formación de excelencia, a partir de la correspondencia entre desempeño académico y enseñanza de valores humanos, de cara al desarrollo de habilidades que exige el mundo de hoy, en permanente transformación.
  • Una identidad educativa humanista cristiana, donde se une la tradición creyente con los distintos modos de aproximarse a la fe y la necesaria capacidad de apertura a la trascendencia, a partir de una comprensión cristiana de la persona y de la realidad.
  • Una propuesta inclusiva, que se traduce en fomentar la vida en comunidad, promoviendo el respeto por la diversidad, desde la práctica permanente de valores como la fraternidad y la dignidad humana.