
Ayer vivimos una extraordinaria jornada junto a los estudiantes que forman parte de nuestro Taller de Ajedrez, quienes participaron con gran entusiasmo en un torneo interno que les permitió poner a prueba sus habilidades, estrategias y capacidad de concentración.
Más que una competencia, fue una instancia de aprendizaje, compañerismo y crecimiento personal, donde cada partida representó un nuevo desafío para desarrollar el pensamiento lógico, la creatividad, la paciencia y la toma de decisiones. El ajedrez es una disciplina que fortalece la memoria, favorece la resolución de problemas y enseña el valor de la perseverancia, el respeto por el adversario y la sana competencia.
Durante la jornada quedó de manifiesto la pasión con que nuestros estudiantes viven este deporte-ciencia. Cada movimiento reflejó horas de práctica, dedicación y el deseo permanente de superarse, mientras el ambiente estuvo marcado por el respeto, la camaradería y el genuino interés por seguir aprendiendo.
Felicitamos a todos quienes participaron de este torneo interno, demostrando que el ajedrez no solo forma grandes jugadores, sino también personas capaces de pensar con estrategia, actuar con responsabilidad y enfrentar los desafíos con inteligencia y determinación. ¡Sigamos cultivando esta hermosa disciplina!
Imágenes cortesía del profesor Nicolás Isla.


